Relato de Diego Señoret en ascenso Broad Peak, Nepal. – Kaya Unite

En Kaya Unite trabajamos junto a deportistas comprometidos, quienes se apasionan por lo que hacen, trabajan duro para llegar más allá y representan el espíritu de Kaya.

Uno de ellos es el escalador profesional Diego Señoret. Quien nos relata su experiencia junto a Sebastián Rojas y Miha (Ucrania) escalando la cumbre del Broad Peak 8051m Nepal. 

Primera etapa: Día viernes 20 de julio, despertamos y tras algunos días de mal clima pudimos ver la montaña. Eran las 7 de la mañana y era el día de salir a la montaña. El día anterior, se nos acercó un ucraniano en la tarde. Él quería saber sobre el clima y si podría subir con nosotros ya que su compañero se encontraba enfermo de la garganta. Ellos, en su último intento habían llegado cerca de los 8 mil metros, quedando muy cerca de la cumbre. El ucraniano era muy buena onda y se notaba que tenía años de alpinismo y no tuvimos problemas en decirle que si, que fuera con nosotros. Esa mañana, salimos yo y Seba solamente ya que Miha, el ucraniano, esperaría hasta última hora a su compañero por si se mejoraba. Con Seba salimos cerca de las 9 de la mañana con un sol muy fuerte, cada metro de caminata era bastante agotador debido al sol. Ese día, llegamos cerca de la 1 de la tarde al campo 1 a 5.700m. Yo no me sentía bien ya que habíamos comido papas fritas el día anterior y las frituras caen bastante pesadas para caminar en la altura. Le dije a Seba que necesitaba descansar un rato porque no me sentía bien. Seba, por mientras aprovechó de hacer agua para hidratarnos. Como una hora después, salimos hacia el campo 2. En el camino me fui sintiendo un poco mejor y cerca de las 4:30 de la tarde llegamos al campo 2. Ahí nos preparamos bien para el día siguiente donde debíamos llegar al campo 3.

Segunda etapa: Sábado 21 de julio, nos levantamos con la calma y lo mismo: desayunar e hidratar. Como a las 10 de la mañana llegó al campo 2 Miha, el ucraniano. Con él terminamos de tomar desayuno y a las 11 de la mañana empezamos a subir hacia el campo 3. Luego de un par de horas, paramos por un descanso a hidratar y comer, yo no me sentía en mi 100% y me ayudó mucho a recuperar. Ahí compartimos con unos sherpas de Nepal que venían bajando muy cargados. Compartimos y seguimos nuestra marcha hacia el campo 3. En la altura, uno debe aprender a comportarse, y eso, te lo va dando la experiencia. Cuando empecé a enfrentar la sección donde me había quedado la vez anterior (6800m) me concentre mucho, empecé a contar mis pasos, solo aquí y ahora. Me di cuenta que me sirvió mucho y rápidamente me sentí cómodo a un ritmo, lento pero constante. Seba iba adelante mío y Miha, atrás. Cerca de los 6900m cruzas una gran Rimaya, luego viene una sección de piedra y la última subida para llegar a campo 3. Seba llegó primero, como unos 20 minutos antes, luego llegué yo y luego Miha. Como a las 5 de la tarde estábamos en nuestra carpa, la que Seba habíallegado a armar para recibirnos. A los 7.000m la altura se siente y cuesta mucho descansar. En eso, empezamos a compartir y conocimos mejor a este nuevo amigo ucraniano, muy buena onda y solidario. Este personaje nos compartió lo que él llamaba “la comida ucraniana de altitud”. Salame ucraniano, grasa de cerdo, ajo y pan secado en cuadritos. Todo esto aliñado por él mismo. La verdad, muy rica la mezcla y contundente. También comimos tallarines, tomamos té y comimos chocolates. Luego, llamamos a nuestros seres queridos, yo estaba muy emocionado, el paisaje afuera de la carpa es espectacular y todo el momento es muy especial. Como a las 7.30 nos acostamos y tratamos de dormir. El despertador lo pusimos a las 9:30. Yo no pude dormir nada y antes de que sonara el celular le dije a Miha que nos empezáramos a preparar. Quedamos de acuerdo en que Seba saldría después de nosotros ya que tiene un ritmo y una aclimatación superior.

Tercera etapa: Domingo 22 de Julio. Después de comer, preparar los abrigos, ponernos las botas y dejar todo listo, a las 11:30 salimos caminando. Seba saldría cerca de las 1 de la mañana. Miha se fue adelante mío. Nos fuimos lentamente, adaptándonos a la altura y lo que es caminar sobre los 7.000m. Personalmente iba muy concentrado, contando cada paso en mi mente. En un momento Miha se me alejo un poco y yo sólo seguí concentrado. Las horas empezaron a pasar como si esto fuera un sueño y poco a poco vas avanzando. De repente, me encuentro con que Miha estaba sentado en el suelo, quedándose dormido. En eso, yo le dije que yo estaba siguiendo un ritmo muy favorable, daba 10 pasos y descansaba 30 respiraciones. Le dije que hiciera lo mismo y que podría seguir así por mucho rato caminando, yo me sentía muy sólido a ese ritmo. Lo adelanté y seguí mi ritmo. Adelante de nosotros, iban 3 sherpas con 2 clientes chinos que iban con oxígeno, ellos iban abriendo la huella lo que para nosotros era un gran privilegio y menos desgaste, mucho menos desgaste. En un momento llegamos a un plano y decidimos parar a tomar agua y comer algo, en ese momento me sentí muy sólido, mis pensamientos muy positivos y físicamente me sentí muy entero, era una gran sorpresa, estábamos a 7.500m y hasta ahí iba todo bien. Seba todavía no nos alcanzaba y había que seguir. Al rato continuamos nuestra marcha cuando de repente apareció el Seba, que venía a muy buen paso. Deben haber sido como las 5 de la mañana y le dijimos a Seba que pasara. Al poco tiempo viene una parte vertical que hay que atravesar. Seba fue primero y se demoró, ahí nos enfriamos un poco y en un momento le empiezo a gritar si ya podíamos subir. En cuanto me dice “dale!” en mi propio enfriamiento empiezo a escalar rápido, en una escalda vertical a esa altura se cansan mucho los gemelos con el peso, mi reacción fue apurar para salir de ahí. Deben haber sido unos 20 metros para salir y seguir caminando en un plano que venía. Al salir a ese plano, me di cuenta que había gastado mucha energía y me encontraba mucho mas débil. Los siguientes pasos me costaron un montón. Cuando nos encontramos los 3 arriba del resalte vertical paramos. Seba me compartió un poco de agua caliente y estuvimos ahí un par de minutos. Rápidamente Seba dice, yo sigo y Miha lo sigue de atrás. Yo, todavía muy cansado me quedo parado. La cabeza a esta altura cerca de los 7.600m no me está respondiendo bien y noto que tengo mucho sueño, me empiezo a quedar dormido parado mientras veo que Seba va muy sólido y Miha un poco más cansado lo sigue a varios metros de distancia. En estos momentos, por mi falta de experiencia en estas alturas, me asusto un poco al notar que me empiezo a quedar dormido. Intento avanzar unos pasos, doy 10, paro, luego doy 5 y paro, luego doy 2 y paro, me estoy quedando dormido. Saco mi agua y mis raciones de marcha, me como todo y me tomo todo en un momento, mis energías no se reponían. Veo que los compañeros empiezan a desaparecer llegando al col a 7.850m, en este momento se me empiezan a pasar varias cosas por la cabeza, no tenía energía y lo único que me queda es mi instinto: supervivencia. Como en un sueño me digo a mi mismo, devuélvete al campo 3, mi seguridad es lo primero. Después de meditarlo un poco, ya que cuesta mucho renunciar a una gran oportunidad como esta, decido empezar a bajar, con mucho desconsuelo. Avanzo 50 metros y me tiro al piso, duermo unos segundos y me vuelvo a despertar. Así, muchas veces, la altura pega, y fuerte! Después de unas horas bajando por las cuerdas fijas llego al campamento 3 hecho pedazos. Con suerte me puedo sacar los crampones, las botas y me meto a la carpa. Empiezo a hacer agua quedándome dormido, tenía mucha sed. En eso, trato de comunicarme por teléfono satelital con el Seba ya que cada uno tenía uno, pero me doy cuenta que lo tiene apagado. No me queda más que descansar y tomar agua, rezar por mis compañeros y hacer una larga espera hasta que llegaran de vuelta.

Cuarta etapa: La ida a cumbre ya se las relató el Seba en el mail anterior. Mis máximas felicitaciones se las di cuando llegaron al campo 3 de vuelta, para mí fue un gran alivio, ya que siempre estuve preocupado por ellos, atento a cualquier cosa que hubiera que hacer, mis compañeros son lo más importante. Cuando llegaron, nos dimos un gran abrazo con el Seba, muy emotivo, los dos estábamos muy emocionados y Seba venía hecho pedazos, Miha también. Ahí los esperé con un poco de agua pero rápidamente hubo que hacer más. Los 3 estábamos deshidratados y yo ya con un dolor de cabeza no menor después de horas de carpa. Rápidamente atardeció y había que tratar de dormir, lo cual fue imposible. A la mañana siguiente estamos los 3 cansados y averiados. Miha, era el que estaba en mejor estado y nos prepara un té y una sopa, Seba se siente muy mal; dolor de cabeza y mucho malestar. Poco a poco nos empezamos a mover, Miha primero y yo después. Seba no se puede mover pero el clima no es bueno y sabemos que ese día debemos bajar a Campo base, pues se viene el mal tiempo y hay que salir de ahí. Seba se mueve lento y lo ayudamos con lo que podemos hasta que sale de la carpa. Le pongo sus crampones, y luego vomita, la situación me preocupa mucho y Miha es de gran ayuda, damos gracias de haberlo tenido ahí. Empezamos a bajar lentamente, yo primero, Seba al medio y Miha atrás cerrando el grupo. Muy lento nos movemos hacia el campo 2. Cuando llegamos, nos acostamos en una carpa que teníamos y mientras Seba duerme le preparo un jugo y un té. Comemos un salame y un queso que nos queda. Nos cuesta mucho tomar la decisión de seguir bajando pero es necesario. Cuando llegamos al campo 1 nos dormimos otra siesta, ya no nos queda mucho, pero es de gran esfuerzo moverse. Cuando llegamos al punto donde te quitas los crampones, después de bajar por las cuerdas fijas, nos espera el compañero de Miha y un checo con su porteador. Tienen bebida y para ese momento es un gran premio.

Quinta etapa: Ya estábamos afuera del cerro, solo quedaba cruzar un glaciar y llegar a campamento base donde nos esperan con otra bebida, jugo y almuerzo. Nos reciben para celebrar la cumbre con torta y todo. También para nuestra sorpresa nos espera Oriol Baró, un amigo español, escalador de nivel internacional que estaba escalando el G4, uno de los cerros mas desafiantes de la zona. Él está en días de descanso y se toma 7 horas para ir a vernos a nuestro campo base. Esa noche gran celebración en nuestra carpa, salen hasta unos whiskys chinos y unas cervezas pakistaníes, hasta que no damos más y nos vamos acostar, fue una muy linda ceremonia. Por mi parte, nada que reprocharse, estuve cerca de los 7.700m y la experiencia había que vivirla. Me faltó experiencia y aclimatación. Luego de averiguar un poco aquí toda la gente que estuvo haciendo cumbre estos días, lo hacian después de haber subido al cerro 4 o 5 veces, nosotros llegamos un poco tarde en la temporada y recién era nuestra segunda subida, lo que le da mucho mérito al Seba, quien, como dije en el reporte anterior, sube cerros de altura desde los 13 años, tiene una gran aclimatación y una gran decisión a la hora de enfrentar un 8 mil, para lo cual yo ya lo considero un maestro.

Sexta etapa: Los días siguientes son de descanso, mucha alimentación y relajación. Por mi parte tengo una pequeña espina, pero comprendo perfecto las circunstancias y estoy muy feliz por la experiencia y la oportunidad, y por supuesto feliz por Seba quien se convierte en el primer chileno en llegar a la cumbre del Broad Peak 8051m. Los últimos días he seguido hablando con Andres Zegers y Diego Saez, quienes no entregan el clima cada vez que se los pedimos.

Séptima etapa: Nuestros pasajes de vuelta a Europa son para el 15 de Agosto y todavía guardo una pequeña esperanza de alguna ventana de buen clima. Aquí ha estado nevando y los locales dicen que se acabo la temporada, que ya no vendrá el buen clima. Para sorpresa de todos, tanto Andres Zegers como Diego Saez nos dan el anuncio de que viene una nueva ventana para los días lunes 30, martes 31 y miércoles 1 de agosto. Mi motivación está intacta y las ganas de ir por un último intento son muy grandes. Lo converso con Seba y me dice que me acompaña, los dos sabemos que ambos trabajamos muy duro en este proyecto y que me merezco una última oportunidad para intentar cumbre antes de tener que marchar. Uno de los ucranianos tampoco pudo hacer cumbre y se nos suma a la motivación. Al parecer salimos mañana los 3 a la montaña, Seba con la misión de abrirnos huella después del campo 3 hasta el col, donde más se acumula nieve, para luego yo y Slava, el otro ucraniano, seguir paso a intentar cumbre. Sabemos que estos días ha estado nevando y la apertura de huella será difícil. Seremos lo más realistas posibles y si nos damos cuenta de que no hay posibilidades daremos media vuelta y nos iremos tranquilos de haber agotado nuestra última posibilidad, después de todo, estamos más aclimatados que nunca y eso nos da una gran esperanza. Vamos con mucha cautela y mucha humildad, la montaña es quien manda y al parecer la ventana de buen clima viene a pasos agigantados. Aquí vamos!!

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