Torre Norte del Paine por Diego Señoret
Febrero 2019 Por Diego Señoret.

Torres del Paine es un lugar muy especial, para mí al menos es un lugar que tiene energías muy poderosas, energías que se encuentran en muy pocos lugares. Las grandes paredes, los bosques, los lagos, los glaciares y todo el entorno lo hacen ser un lugar sagrado. Su naturaleza es increíble. Este año, junto a Seba Rojas, Benja Azocar y Benja Undurraga nos propusimos intentar la cara este de la Torre Central del Paine, por la ruta Riders on the Storm, una mítica ruta en una de las paredes mas grandes y difíciles en Patagonia, un sueño de alto calibre para nosotros.

Pero en este Kaya Vibes no quiero hacer énfasis en esa escalada en particular, sino que quiero aprovechar de contar la experiencia de otra escalada, una que se dio en el camino, de esas improvisaciones que fluyen en el momento.

Ya llevaba un mes en Puerto Natales, quedándome en la casa de mi gran amigo Nico Secul, quien me recibió con los brazos abiertos en su casa desde que  llegué a Puerto Natales, ya me sentía como en casa. Estando ahí, en medio de las esperas de alguna ventana que pudiéramos tener para poder ir a meternos en la cara este de la Torre Central, se da una ventana de un día en el pronóstico y Nico, junto a su chica, la Anto, me invitan a escalar en la torre norte junto a ellos. Qué linda oportunidad, dije. Habíamos estado compartiendo muy buenos momentos con Nico y Anto esos días en Patagonia, con ellos y con mucha otra gente también. El ambiente en Patagonia estaba lindo. Mucha gente conectada, mucha gente que esta luchando por lo mismo: consciencia y amor a la naturaleza.

Desde mi experiencia puedo decir naturaleza me ha dado algunos de los momentos mas lindos, la vida en los lugares remotos y salvajes ha sido hermosa para mi y siento que en algún sentido me ha mostrado una vida muy real, me ha hecho darme cuenta de lo pequeños que somos, me ha hecho valorar las cosas importantes y eso también me hace ser un defensor de ella. La naturaleza nos provee de todo lo que necesitamos para vivir. Cómo no quererla? Cómo no querer ser más consciente y ecológico? Cómo no luchar por ella? Para mi es importante luchar por ella. Luchar contra la corrupción de grandes proyectos y luchar contra el uso abusivo de los recursos naturales.

Para no desviarme tanto, habían sido tiempos lindos en casa de Nico y qué mejor oportunidad que ir a escalar en la Torre Norte con ellos, una ventana de un día.

La ruta que tenían elegida los chicos para escalar era Armas y Rosas, a la cual le quisimos poner Almas y Rosas, sacando la palabra armas, en esta visita al valle de 3 días. Un día para entrar, otro para escalar y rapelear la ruta y otro para salir.

Nos fuimos el miércoles 4 de Marzo camino al Valle del Silencio. He estado hartas veces en el Valle, pero no lo visitaba desde el verano de 2015. Buenos recuerdos en el camino, siempre es un regalo ir avanzando por ese sendero. Campamento chileno, Campamento Torres, Campamento Japonés y das la vuelta a las torres para meterte en el Silencio. Es un ugar de poderoso. Lugar de respeto. Esta rodeado de grandes paredes como las Torres, el Peineta, el Escudo y el Fortaleza.

Llegamos en la tarde y caía un poco de agua. Al llegar, un poco de contemplación del lugar. Y después como siempre alimentar bien y preparar las mochilas para el día siguiente. Las jornadas de escalada en el Silencio son largas así que siempre bueno, a descansar. Encontramos justo una cueva para dormir los 3.

5 de la mañana del jueves 5 de marzo sonó el despertador. Tomamos desayuno, terminamos de armar las mochilas y a caminar. Estaba helado, se notaba que ya no estábamos en Enero ni en Febrero, igual ya caminando se agarra calor igual. La caminata es larga desde ahí hacia la base de la pared y nosotros íbamos sin ningún apuro, íbamos disfrutando de cada paso. Caminamos por el acarreo de piedras hacia arriba y en la mitad empieza a salir el amanecer. El Escudo y el Fortaleza, que estaban al frente, se empiezan a poner rosados, y después naranjos. Espectacular.

Ya una ves aclarando llegamos a “los corrales” un vivac que está cerca de la pared. Ahí paramos, hacía harto frío. Comimos un poco, hidratamos y esperamos.

Nos costo salir de los corrales porque corría un viento frío. Después de una hora, como a las 9, nos empezamos a mover. Camino al pie de pared no encontrábamos un agua que casi siempre corre por ahí. Pero nada. Llegué al pie de pared y me di cuenta que por la misma ruta íbamos a escalar corría un chorrito de agua que tenía todo mojado el primer largo. Aquí hay agua! Una vez los tres en el pie de vía, me puse los equipos para escalar el primer largo, todo mojado. Estaba buenazo igual. Los chicos subieron, luego fue Nico al segundo largo. Subimos y la Anto motivada dijo que iba al tercero. Le tocó uno bueno y le dio algo de trabajo. Titana!! Luego fue Nico al cuarto largo, nada fácil tampoco, un sistema de varias fisuras paralelas para ir jugando, lindo largo. Al fin a esa empezó a pegar el sol en nuestra ruta. Estábamos con las manos bien heladas toda la mañana. Después me tocó el quinto, un diedro hermoso de dedos con un techo arriba, alta calidad! Granito dorado, íbamos echando la talla como niños. Siguiente largo seguí, seguía el sistema de diedro y otro techo, aquí la roca se puso un poco descompuesta y había que escalar delicado para no botar algún bloque. Los anclajes los hicimos debajo de los techos para evitar estos peligros. Seguí en el siguiente largo, hermoso largo con diferentes sistemas de izquierda a derecha. Chimenea, fisura de manos, de dedos, linda variedad. Llegamos al hombro de la pared! ya habíamos pasado lo mas difícil. Ahí caminamos un poco, quedaban los largos de la parte de arriba. Nico fue al siguiente largo, una fisura muy linda, ya estábamos casi casi en la cumbre, hicimos un ultimo largo y ahí estábamos. Los tres en la cumbre, primera experiencia en pared juntos. Muy feliz por eso, hay un cariño especial con estos dos amigos. Llegamos un poco tarde a la cumbre, el día había sido bien disfrutado, sin ningún apuro. Era la cumbre norte de la Torre Norte(que tiene dos cumbres), una cumbre en la cual no había estado, así que lo que hizo un momento más especial todavía. Ninguno de los tres había estado ahí. Emocionante siempre estas cumbres en las Torres.

Empezamos a bajar. No teníamos clara la línea de rapeles. Fuimos buscándola. Finalmente decidimos repelear por la misma línea de escalada que no tenia los rapeles hechos. Abrimos un par de rapeles y luego nos encontramos con la línea de escalada que tenía rapeles en los 4 primeros largos. Llegamos a pie de vía tarde y nos fuimos a lo corrales de vuelta ya que nos quedaba un poco de comida ahí. Nos sentamos, cansados de la jornada. Comimos, hidratamos un poco y nos empezamos a quedar dormidos. Se venia lluvia supuestamente asique a despertar y empezar a bajar. Lo tomamos con calma porque es un acarreo peligroso, sobre todo si vienes cansado y de noche. Llegamos de vuelta a la cuevita como a las 5 de la mañana, felices por la aventura. Meterse al saco de dormir y descansar.

8 de la mañana me despierto en la cuevita. Estaba lloviendo y a mi me caía agua por todos lados, estaba empapado. A los chicos no les llegaba agua. Agarré mis cosas y partí caminando hacia abajo contemplando el valle.

Esperé a Nico y Anto en el campamento Torres y después seguimos bajando juntos hasta llegar a Hotel Las Torres, donde teníamos el auto. Desde ahí nos fuimos directo a Natales y cuando llegamos nos esperaba Sebita Rojas en la casa. Para celebrar, nos fuimos a un local en la plaza principal y nos comimos la mejor chorrillana vegetariana de Natales, cerveza artesanal y disfrutar de estar bien después de lo recién vivido. Estas experiencias de montaña siempre te dejan. Las energías en Las Torres son súper fuertes y lo que compartimos con estos amigos no fue la excepción, tres jornadas recargadas de energía patagónica. Que mas se podía pedir? Una cerveza mas, y buenas noches. La vida es para compartirla.

Aprovecho para hacerles un agradecimiento especial a ellos, a Nico y Anto por ese mes y medio que estuvimos en su casa compartiendo, se pasaron hermanos, agradecido por siempre!

 

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